PROYECTO BARRERES

Proyecto Barreres ha supuesto todo un reto profesional.

Se trata de dos inmuebles entre medianeras datados según catastro del año 1920 y 1888, ubicados en el centro histórico del municipio de Moncada.

A pesar de no estar protegidos por el Plan General del municipio, al encontrarse en el Núcleo Histórico Tradicional, ha sido necesaria la autorización de Consellería para cualquier actuación en el interior y exterior.

El estado ruinoso de los inmuebles hacía inviable conservar prácticamente ninguna de las construcciones existentes. Sin embargo, tras la intervención arqueológica y el estudio de datación, se identificaron muros de notable interés patrimonial que, por su antigüedad y técnica constructiva, debían preservarse como parte esencial del proyecto.

Se debía mantener el muro de fachada de la calle, parte de la fachada del patio y parte del muro de la primera crujía. Además, volumétricamente se debían mantener la doble altura de cubierta para que exteriormente la percepción siguiera siendo de dos viviendas independientes y no de una única.

Mantener las preexistencias aportó un valor especial al proyecto, aunque también añadió cierta complejidad al proceso constructivo.

Durante la fase de derribo, y hasta la ejecución del nuevo forjado, fue necesario disponer andamios estabilizadores que aseguraran la estabilidad de las fachadas conservadas, garantizando así su correcta sujeción y permitiendo así dar continuidad a la historia del edificio.

El corazón de la casa gira en torno al salón – comedor – cocina que vuelca al patio a través del gran portón de acceso al mismo y sus dos ventanales laterales que, on sus casi tres metros de altura, inundan la vivienda de luz natural.

Para el portón de acceso al patio se ha respetado las medidas del portón original, que en un principio se contempló mantener pero finamente se decidió sustituir por uno acristalado para permitir una mayor permeabilidad interior-exterior.

El porche que nos encontramos al atravesar el portón se encuentra a la misma cota que la vivienda y con el mismo pavimento, sin escalones, lo que genera una transición fluida, reforzando la sensación de continuidad espacial.